Monday, November 5, 2007
#33
La solitaria y melancólica luna derramó su luz tenue en las piedras ásperas del viejo castillo. Un murciélago revoloteaba por el aire estancado y proyectó una sombra horripilante en el patio abandonado, lo cual causó que huya el gato, salvaje y flaco, a los muros antiguos del cementerio. Despacio y cautelosamente se acercaron unas nubes enormes y llena de oscuridad, advirtiendo de la tormenta que venía. De repente se oyó el grito agudo del búho sabio al morir el gato. Así empezó el camino rocoso y largo de don Juan al infierno sediento.
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