Mi princesa preciosa, ¡qué anhelo tengo de ti! La más fermosa de todo el reino magnífico de Toboso, me has cautivado el corazón. Acepta ahora este estribillo corto como ofrenda de mi gran amor por ti:
Las rosas son rojos
y las violetas, azules,
dime de tu amor
y no lo dismules.
Te espero, mi amor, lucho por tu honra con toda mi fuerza.
Tu caballero andante,
Don Quijote
Wednesday, October 17, 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment